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Luis Montes, la salud pública y la delincuente privatización de la Sra. Aguirre

Luis Montes, la salud pública y la delincuente privatización de la Sra. Aguirre

 

En 2005, el Partido Popular de Madrid, crecido en su mayoría absoluta, entiende que ha llegado la hora de privatizar por completo la sanidad pública madrileña. La catadura moral de los  organizadores del plan es hoy bien conocida, con Esperanza Aguirre y el Consejero de Sanidad Manuel Lamela a la cabeza. La trama: una denuncia anónima que no se sostuvo, sirvió para descabezar al Hospital Severo Ochoa y a los responsables sanitarios del área sanitaria 9 de Madrid, uno de los baluartes de la sanidad pública de la Comunidad de Madrid, a nivel hospitalario, en la atención primaria y en la salud mental. Con el cese de Montes empieza una purga, sin contemplaciones, de los responsables sanitarios de la Comunidad que van a ser sustituidos por profesionales cuyo principal, sino único mérito, será la fidelidad política a los planes privatizadores que sin pudor alguno inician el desmantelamiento de la sanidad pública.  Como escribe Carmen San José en Viento Sur (20/04/2018), se aprovechó una denuncia pública sin fundamento alguno para distraer a la opinión pública del proyecto de convertir la sanidad madrileña en un negocio. Los medios de comunicación conservadores enjuiciaron a los trabajadores de la urgencia del Hospital Severo Ochoa, dando pábulo a la anónima denuncia de 400 muertes-asesinatos de enfermos terminales, entre el sensacionalismo y la obediencia política, creando un clima de difamación y sospecha hacia el sector público, escondiendo lo que la propia justicia termino por avalar, que se trataba de una buena praxis médica: ayudar a morir dignamente. El efecto colateral de la falsa denuncia de las sedaciones fue abrir el debate del derecho a morir dignamente, y el Dr. Montes, militante de siempre de la sanidad pública, se convirtió en su abanderado. A él y a sus compañeros de la Asociación Derecho a Morir Dignamente,  les debemos leyes sobre la muerte digna en varias comunidades autónomas, y una mayor sensibilidad social y de la profesión médica sobre un derecho irrenunciable de la persona, decidir sobre el fin de su vida. Luis Montes fue un militante de la salud pública. Un ejemplo a seguir.

 

Manuel Desviat

Ex director del Instituto Psiquiátrico J Germain (Leganés)

Y ex coordinador de salud mental del área 9.

Ex presidente de la Asociación Española de Neuropsiquiatría

 


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